Diario Varela al Dia

Denuncias cruzadas entre la serena y el empleado de la Casa de la Cultura


Policiales - 01/07/2010

La denuncia por el ataque de un presunto manoseador, que hiciera conocer una empleada de seguridad nocturna de la Casa de la Cultura municipal, no se agota en un dos líneas.
Los hechos que ha denunciado la trabajadora municipal, han ocurrido entre la noche 19 de Junio y la madrugada del 20, Día de la Bandera. A raíz de la denuncia policial que la serena de la Casa de la Cultura radicadara en la Comisaría Primera de Florencio Varela, un empleado de mantenimiento del espacio cultural ha sido puesto en disponibilidad con la consiguiente pérdida de horas extras que hacia todos los días y ese era el sustento para sus hijos. Y esto se escucha en los pasillos: el hombre reclamará cuando los hechos se aclaren y vuelva a trabajar. Quien tendrá que responder no es otra persona que la denunciante y el director de Cultura que ha formalizado la acusación, “sin pruebas concretas”, dice el acusado. El caso, publicado por este diario, no ha merecido ningún tipo de aclaración de parte de los funcionarios. Es más: la única manifestación fue en contra de este diario: "Sacan esto porque quieren voltear al director". Mentira, contamos la noticia pues nos enteramos de ella y es noticia.
Prensa municipal emitió dos líneas en las que se dió cuenta del pase a disponibilidad del empleado. Nada mas. Y fuimos por más.
En los hechos sale a la luz el trabajo que una mujer hace en Cultura como es el de serena, tarea que corresponde a los hombres, pues es más factible que una mujer pueda ser sometida a todo tipo de vejámenes por delincuentes que la sorprendan en su lugar de trabajo, que un hombre. Así y todo hay serenas en la Casa de la Cultura. Y el plural viene a cuentas porque no es solo una, sino tres. Son tres mujeres que se turnan y los turnos son algo asi como 24 horas seguidas, por 48 de descanso. Este es el tema que no quieren que salga a la luz.
En los pasillos se ha podido escuchar el relato de la mujer: "Yo estaba esa noche durmiendo arriba de una mesa cuando sentí ruidos. Alguien entró por el portón y llamó por mi nombre. La voz era la del Raúl, estaba como borracho. Yo me hice la dormida y lo ví pasar de lejos, entre las sombras. Anduvo revolviendo mi cartera y me robó el celular, las tarjetas de crédito y un recibo del pago de un crédito. Se acercó y lo vi que se me venía encima. Cerré más los ojos, haciéndome la dormida. Entonces comenzó a tocarme los pechos y ahí hice me que despertaba a los gritos. Salió espantado y se llevó por delante las mesas, las sillas. Era él, no tengo dudas", cuenta la serena. Y para asegurar que el Raúl era el Raúl puso como testigo a un policía que vigila caminando, de noche, los comercios de la calle Mitre, que lo habrían contratado. "Salí corriendo detrás de él gritándole que quería de mi. Le pregunté al policía si lo vio salir y me dijo que si, que era el Raúl", relató la serena a sus amigas.
El hecho del que policía haya reconocido a Raúl indica que Raúl era habitué de noche al lugar. De Raúl se sabe que trabaja de 7:30 A 15 horas en mantenimiento y por la tarde hace horas extras en el Palacio Municipal. Si trabaja por la mañana, ¿qué tenéa que hacer de noche en ese lugar?, es la pregunta. La serena despeja todo tipo relación sentimental y lo hace afirmando que a ella, de noche, la acompañaba su marido y dice que los dos dormían arriba de las mesas. "Ahora ya no viene porque el director le dijo que su marido no es municipal y lo estaba comprometiendo", se pudo escuchar en la vereda de la Casa de la Cultura. Con todo, las voces hablan de cosas que faltan. El año pasado fue un televisor que cargaron por arriba del portón de entrada. La llave de ese portón está en manos de tres personas, una de ellas es el sindicado por la serena. ¿Habrán sido los hechos como se los relata? ¿Habrá algún encono entre la serena y acusado? El denunciado acudió a un abogado. El letrado tomo vistas de la denuncia y pudo saber que la única prueba en su contra es que la serena dijo escuchar su voz. Después, nada. Ni las caricias que éste le brindó son contundentes, a menos que se haga la reconstrucción del hecho y con los ojos vendados la mujer se someta varias manos, hasta encontrar a las verdaderas, como el Príncipe encontró a la Cenicienta. El denunciado se defiende como en las películas del genero policial, cuando al acusado dice "yo no estaba a esa hora en el lugar del los hechos. Estaba en El Alpino, con mis hijos. Ella es una mentirosa, inventó esto para encubrir a otra persona" Ahi está parado del hombre de mantenimiento. De otro lado la serena que denuncia con el director del cultura el hecho y da nombre y apellido del ladrón toquetero. El acusado pide pruebas en su contra y espera.
¿Qué pasará?



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