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Juicio oral para el docente acusado de abuso a una alumna en la ESB Nº 346

Se trata del director del colegio, profesor Mario Alfredo Bracamonte, detenido desde hace dos años. Se están llevando a cabo las audiencias preliminares. La madre de la menor abusada denuncia maniobras para liberar al acusado.

El mismo día (4 de Julio de 2010) que el caso fuera primicia y tapa de Varela al Día, la justicia varelense ordenó la inmediata detención del docente Mario Bracamonte, de 45 años, bajo la acusación de violación en perjuicio de una menor de 12 años, alumna de la ESB 346 del barrio de Villa Hudson. La noticia de este diario fue reproducida por distintos medios nacionales, entre ellos el Diario Clarín, como así también portales de Internet. A tal efecto el por entonces Director General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires, Mario Oporto, disparó sobre el tema: "Es el peor de los delitos. No volverá a su actividad docente nunca más",  
Débora Ramirez, (foto) madre de la niña abusada, fue entrevistada en varias ocasiones por  Varela al Dia. En ese marco siempre sostuvo que el docente habría tenido un hijo con otra alumna del colegio, compañera de su hija. Hoy, a dos años, Ramirez sigue sostenido su denuncia a la que agrega la intención del detenido de llegar a un arreglo económico para que se caigan las imputaciones y este recupere la libertad antes del juicio oral.

El hecho
Vale recordad el caso en su momento para llegar al actual: La justicia varelense ordenó, hace dos años, la inmediata detención del docente Mario Bracamonte, de 45 años, bajo la acusación de violación en perjuicio de una menor de 14 años, alumna de la ESB 346 del barrio de Villa Hudson. Débora Ramírez descubrió en diciembre de 2009  unas cartas en las que la chica contaba el presunto romance con Bracamonte y se lo contó a su suegra.
La abuela, recientemente fallecida, trabajaba como portera en la escuela primaria Nº50 que se encuentra al lado del establecimiento al que asistía su nieta. La mujer no dudó en radicar la denuncia y la cambió de colegio.
Las perícias policiales determinaron que hubo lesiones en la zona genital, compatibles con acceso carnal, por lo que se comprobó que hubo penetración, pero no se pudo constatar si el aberrante hecho se produjo más de una vez.
Desde que se produjo el abuso, la menor cambió su comportamiento y si bien iba al colegio, ya no tenía ganas de ir a las clases de folclore y danza árabe.
Los investigadores determinaron que el primer abuso ocurrió en noviembre de 2009 cuando la chica fue con su hermana a la escuela a devolver unas llaves que tenía su abuela un día que había paro docente.
El director le pidió a la más grande que fuera a comprar galletitas y cuando regresó de hacer el mandado intentó abrir la puerta pero estaba cerrada. Un rato después la joven de 13 años apareció con la ropa manchada con sangre. En esa ocasión el degenerado docente tomó fotografías digitales del acto sexual, las que eran enviada al celular de la niña, según denunciara por entonces Débora con un escrito presentado en el Juzgado de Garantías de Florencio.
"Nosotros nos enteramos de esto el 31 de Diciembre de 2009. Un regalo de fin de año", dice Débora Ramírez, madre de tres nenas de 14, 12 y 6 años, la del medio de ellas abusada por el docente Bracamonte. "Ella me contó lo que pasó con Bracamonte en la Dirección de Colegio. Ese fue un solo detalle. Ella lloraba y lloraba y no quería hablar del tema. Salió de a poco. Nos contó que en la dirección del colegio abusó de ella y después comenzaron las amenazas por teléfono para con no contara nada"

Débora relató a Varela al Día su angustia y a la pregunta sobre qué conoce de la vida del maestro abusador, dijo: "Yo sé que es casado, tiene hijos y está viviendo en la casa de su ex mujer, que también es maestro. Nunca he llegado a hablar con él, le he gritado cosas cuando fui a la casa a buscarlo, por lo que le hizo a mi hija"
"El violador lo único que hizo fue molestar. Pasaba por casa con el auto y aceleraba, tocaba bocina. Se reía como una forma de provocación. El sigue como nada en la calle. Pero tiene que ir preso. El tiene que estar preso, porque es un violador"
Bracamonte fue indagado a siete meses de la denuncia que hiciera la familia de la menor en su contra, por la fiscal Claudia Brezovec, de la UFI Nº 8 descentralizada de Varela y especializada en delitos sexuales. En ese tiempo se tomaron testimonios, se descubrieron cartas, alguna foto del acusado en el celular de la menor e incluso intercambio de llamadas entre ambos, incluso se utilizó la Cámara Gesell (una habitación acondicionada para que los menores declaren sin ser perturbados), con la que pudo verificarse que existía un vínculo entre ella y el director. El delito que se le imputó a Bracamonte es, en términos jurídicos, una violación. Más allá de que la relación con la menor eventualmente haya sido consentida por ella, su edad la pone en una situación de indefensión ante el hombre ahora detenido.
En la UFI N° 8, Causa N° 13-02-000-171-10, con la intervención de la agente Fiscal Claudia Brezovec, se instruyó la causa que fue elevada al Tribunal en lo Criminal N2 de Quilmes, a cargo de los jueces Félix Gustavo Roumieu, Pablo Eduardo Pereyra y Ariel González Elicabe, con la intervención del fiscal de juicio Dr, Daniel Ernesto Woelki.

Dos años después
Débora ratifica en la redacción de Varela al Día su compromiso como madre de buscar justicia. El miércoles pasado se celebró una audiencia preliminar del juicio oral a Bracamonte en la que ella estuvo cara a cara, por primera vez, con el imputado. Al preguntarle cómo esta su hija hoy, a casi 3 años del abuso sexual, se confiesa: "No es la misma de antes, pero lo va superando. Ella ahora está embarazada y será mamá para abril" Débora deja en claro que el bebé tendrá padre y su hija está en pareja.
"Ellos quieren hacerlo pasar por loco, dicen que la causa está cargada y la cargo todo mi abogado (Daniel Giaquinta, abogado del municipio en Derechos Humanos) Ellos ponen testigos nuevos porque dicen que los otros están amenazados. Todas las pruebas están en su contra. La abuela de mi hija ha fallecido y era el testimonio principal. Ellos lo quieren anular, diciendo que la abuela no podrá ratificar su declaración" Al preguntarle por ellos, Débora exhibe el acta de la primera audiencia preliminar del miércoles 7 de este mes. Allí figura el abogado César Guillermo Leibson como defensor del docente Mario Alfredo Bracamonte, nacido en Tucumán, el 9 de Octubre de 1965.
Ramírez quiere decir de Bracamonte:" Lo vi por primera vez en esa audiencia. Cara de cínico, diciendo que es inocente, que el no fue, que no lo hizo. De la nena no dijo nada, pero los estudios y las pericias lo llevaron a la cárcel. Ellos quieren arreglar y nosotros no vamos a arreglar, por mas que pongan plata. El ofrecimiento se lo hicieron a mi abogado. Yo dije que no, yo voy a seguir peleando para que quede preso. Si quieren hacerlo pasar por loco, ¿va a estar afuera otra vez? Mi hija se muere”, dice.
Cabe recordar que el primer abuso ocurrió en noviembre de 2009   cuando la hija de Ramírez  fue con su hermana a la escuela a devolver unas llaves que tenía su abuela un día que había paro docente. El director le pidió a la más grande que fuera a comprar galletitas y cuando regresó de hacer el mandado intentó abrir la puerta pero estaba cerrada. Un rato después la joven de 13 años apareció con la ropa manchada con sangre.
"Ese día había paro en la Escuela. La abuela y el padre de la nena son porteros, por eso mi hija le llevó la llave a Bracamonte, pero el dice ahora que no fue. Es mentira, porque el es el director y tenía que estar igual. Ahora dice que la otra chica, que era menor y estuvo con el, era mayor de edad. La madre de esa nena aceptó la relación. Así está la causa. Mire lo que se pide a tres años: Una pericia para ver si de un colegio al otro hay paso directo (de la Escuela 50 a la ESB 346) en el mismo edificio. Ahora ya no existe más el paso que había. Lo cerraron. En aquel momento no se hizo ninguna pericia, la única fue a mi hija. Ahora piden cosas para buscar una vuelta y que él esté afuera. También él ofrece dos nuevos testigos, una es vecina de él, del barrio. Yo tengo miedo que mi abogado deje el caso porque fue amenazado. Se hizo un acto la cárcel de Derechos Humanos y lo llamaron al abogado por celular, desde adentro de la cárcel, para amenazarlo. ¿Cómo tiene tanto poder Bracamonte en la cárcel? Por eso digo que si yo me quedo quieta, a este abusador lo van a sacar por loco"
 

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